Por Pablo Bello
Grand Rapids, MI (tiempolatin.com).- Todas las generaciones tienen sus héroes, la generaciones que precedieron a la independencia, la reforma, la revolución mexicana, pero nosotros tenemos la generación del 68, miles de jóvenes que pensaron que podían cambiar el país e instaurar una sociedad democrática en México.
Sin embargo, el precio que pagaron los miles de jóvenes estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, El Instituto Politécnico nacional y de otras escuelas fue muy alto, fueron masacrados el dos de octubre de 1968 por el gobierno priísta del presidente de México, Gustavo Díaz Ordaz, el funcionario Luis Echeverría Alvarez; y Del Rosal y otras bestias.
Los jóvenes estudiantes del 68 se atrevieron a desafiar a un sistema corrupto e inepto con manifestaciones en donde se pedía más democracia entre otras demandas.
El dos de octubre de 1968 el ejército mexicano disparó a cientos de personas que se encontraban congregadas en la Plaza de Las Tres Culturas en Tlatelolco en La Ciudad de México, era un manifestación pacífica, los jóvenes estudiantes se encontraban congregados junto con maestros y simpatizantes de su movimiento.
Según investigaciones, el batallón Olimpia, un grupo paramilitar disparó primero a los militares desde las ventanas y azoteas de los edificios que rodena la Plaza de Las tres culturas para provocarlos y para que dispararán en contra de los estudiantes, y se generalizara la masacre.
Pero volviendo a la memoria histórica de los hechos del dos de octubre de 1968, esos estudiantes dejaron un legado significativo a los mexicanos.
Los estudiantes del 68 le dijeron a la sociedad mexicana que si se organizaba podría lograr cambios importantes en el gobierno mexicano.
La lucha no paró con la matanza del 68, a pesar de ser perseguidos, asesinados y encarcelados, en 1971 los estudiantes volvieron a salir a las calles y fueron reprimidos otra vez.
Esta vez el presidente en turno, Echeverría tenía grupos paramilitares conocidos como Los Halcones que golpearon y masacraron estudiantes el jueves de Corpus Cristi el mes de junio en El Casco de Santo Tomas.
La película Roma detalla muy bien los acontecimientos de la matanza de estudiantes del jueves de Corpus Cristi en 1971.
Como verán los estudiantes y los mexicanos no hemos dejado de luchar por un gobierno democrático. Es hasta hace seis años que en 2018 que se logra un cambio significativo en el gobierno de México con Andrés Manuel López Obrador.
Obrador ha tenido sus errores, pero no se puede negar el cambio. Después de décadas de terror bajo el gobierno de Salinas, Zedillo; Fox; Calderón (el peor) y Peña Nieto parece que una democracia florece en México.
Con Claudia Sheinbaum como presidenta de México el proyecto de democracia continúa, La presidenta promete mejores y escuelas y mejor acceso a la educación, desarrollo tecnológico de la energía “verde” y otras innovaciones, Sheinbaum es científica y promete impulsar la ciencia también.
Sheinbaum se dice heredera de la generación del 68, ese grupo de jóvenes que sentaron las bases junto con la sociedad mexicana de un gobierno democrático, por primera vez los jóvenes tiene a una presidenta que está dispuesta a ayudarlos para que los que quieran continúen con sus estudios.
Adultos mayores que disfrutarán de una pequeña pensión que se han ganado con una vida de trabajo, México va por un buen camino. Esperamos buenos resultados y hasta mejores con Sheinbaum.