Por Pablo Bello
Paso a paso Anabel Hernández, periodista mexicana nos guía a través de los negociaciones que siguió Joaquín El Chapo Guzmán Loeira para convertirse en uno de los principales narcotraficantes de México.
“Los señores del Narco,” no sólo denuncia la criminalidad del Chapo, sino cómo a través de sus redes criminales embauca a cientos de policías y soldados en su aventura criminal, de acuerdo a Hernández.
Los sobornos del Chapo a las policías de México y otros países no sólo vienen de él, sino de todas las bandas de narcotraficantes que han florecido en México a la sombra de la protección de la policía mexicana que encabeza Genaro García Luna, jefe de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), según el libro.
El Chapo pasó de ser un narcotraficante de segunda a ser uno de los hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes. Sin embargo, su riqueza no se explica sin la ayuda del presidente Vicente Fox, la policía y el ejército mexicano que protegen sus sembradٴíos y traslados de heroína, cocaína y mariguana a los Estados Unidos.
Mientras el presidente Felipe Calderón alega que combate el narcotráfico, cientas de toneladas de droga pasan a los Estados Unidos, y cientos de narcotraficantes se pelean las codiciadas plazas por donde pasan las drogas que se venden al mayoreo y al menudeo.
El resultado de la falsa guerra contra el narcotráfico ha dejado ya más de 50,000 muertos en México, sin embargo, el presidente Calderón sigue aferrado a su guerra simulada para seguir aferrándose al poder que nunca ganó, pero que pretende justificar con su mentada guerra.
La guerra entre los carteles de la droga se ha desatado por la tremenda ambición del Chapo y sus equaces por controlar todo el trasiego de droga , según narra Hernández en su libro.
La muerte de Juan Camilo Muriño, secretario de gobernación del gabinete de Calderón no se debió a un error de los experimentados pilotos del nave en donde viajaba, sino a un explosivo que pusieron los narcotraficantes para asesinarlo porque no respetó su promesa de proteger a los narcotraficantes del cártel del Golfo.
Si usted desea conocer la sórdida verdad sobre el narcotráfico en México lea “Los señores del narco”, los señores del narco no son el chapo con su tercer grado de primaria, o los otros narcos que en algunos casos ni la primaria terminaron, sino los empresarios y políticos con títulos universitarios que protegen a los narcotraficantes.
García Luna que no sólo protege a los narcos, sino hasta deja a otros delincuentes pepetrar secuestros, robos y asesinatos con la protección de la policía, según Hernández.