
Por Pablo Bello
Grand Rapids, MI (tiempolatin,com).- Después de haber gastado $2,000,800,000,0000.00 (2.8 billones de dólares) en Afganistán, causar la muerte de 2,300 soldados de los Estados Unidos y el fallecimiento de otros cientos de miles de afganos, las fuerzas de ocupación estadunidenses salen de ese país asiático.
El secretario del Departamento de Estado Antony Blinken expresó que el presidente Joe Biden dijo que es tiempo de terminar esta guerra, que empezó George Bush para supuestamente proteger a los Estados Unidos de otro ataque como el de Septiembre 11 del 2001.
Sin embargo, Los Estados Unidos no sólo se desperdiciaron vidas, recursos y dinero, porque ahora el Talibán está de regreso, un grupo de fanaticos religiosos que han peleado contra los soldados estadunidenses en estos últimos 20 años de ocupación militar.
Miles de afganos murieron y otros tantos fueron torturados defendiendo su país de la invasión de Los Estados Unidos, miles de soldados estadunidenses están mutilados o tienen heridas psicológicas o corporales de por vida.
La supuesta amenaza de los talibanes que parecen una turba de pordioseros andrajosos nunca existió, simplememente se defendieron, y ahora los medios de comunicación continúan empujando la fantasía de que Afganistán es una amenaza.
Afganistán nunca fue una amenaza, ni será una amenaza, sólo un pretexto para que George Bush y Dick Cheney y sus compañías como Haliburton se enriquecieran a costillas del erario con la venta y compra de armamento (tanques y aviones de guerra), uniformes para los soldados, además del equipo y logística que necesita un ejercito para una invasión terrestre.
Ahora los agoreros de la guerra lloran amargamente el hecho de que los Estados Unidos haya salido de Afganistán, hecho historico que recuerda la caída de Saigón, Vietnam.
El presidente Joe Biden ha ordenado el despliegue de 5,000 soldados estadunidenses para proteger la salida de diplomáticos y trabajadores de la embajada estadunidense en Kabul, la capital del pais.
Al igual que los ingleses hace cientos de años y los soviéticos hace algunas décadas atrás, ahora los estadunidenses salen de Afganisttán con a cola entre las patas.
Espero que los estadunidenses hayan aprendido la lección y dejen de jugar al policía del mundo y dejen de invadir países.
Para entender la invasión de Afganistán debemos remontarnos a los ataques a as torres gemelas perpetrados por 15 saudis y otros ciudadanos del medio oriente.
En el 2001 cuando sucedieron los ataques a las torres gemelas en Nueva York, George Bush era presidente y su familia tenía una buena relación con el gobierno saudita, sin embargo nunca hubo represalias de parte de Estados Unidos en contra de los sauditas que financiaron los ataques.
La invasión a Afganistán nunca fue para proteger a Los Estados Unidos de otro ataque, fue para enriquecer a las compañías como Haliburton, que operaba Dick Cheney, y que suministraron uniformes, comida y otros elementos logísticos a los soldados estadunidenses.