Por Pablo Bello
Grand Rapids, Mich. (tiempolatin.com).- Fuimos a comer pizza a un restarurante mi hermano, su esposa y yo, todo transcurría normalmente, en una mesa había un tipo gordo de esos farolones con una cadena de oro en la muñeca, unas familias y parejas comiendo en otras mesas.
De repente, unos tipos entraron al restaurant y uno de ellos sacó una pistola, probablemente era diábolos, pero era grande e infundía miedo, :””Aquí ya valió”, dijo mientras apuntaba el arma hacia a gente.
“Saquen todo lo de valor y dénmenlo”, dijo.
Mi más valiosa propiedad en ese momento era un libro de música y se lo dí, pensando que era mi único tesoro en ese momento, no podía pensar bien porque el tipo tenía una pistola y había otros tipos con él, no me fijé si tenían psitola tambiém pero sí sentía mucho temor.
Mi hermano le dio su cartera y mi cuñada también, pero para mi sorpresa, el ladrón me devolvió mi libro con mucha delicadeza, como que entendía que para mí era de gran valor mi libro y no quería robarlo, me quedé sorprendido porque en ese momento seguro que yo le estaba dando un valor incalculable a mi libro de música, tanto que lo ofrecía a cambio de mi seguridad.
Ahora me da risa, pero en ese momento realmente pensé en salvar la vida de mi hermano y cuñada y mía a cambio de mi libro.
En las otras mesas la gente también estaba asustada, y el gordo farolón con su pulsera de oro se la tuvo que dar a los ladrones, que volaron después de despojarnos de nuestras pertenencias.
La cajer llamó a la policía y el gordo farolón de la pulsera de oro se fue a perseguir a los ladrones.