Cuando la policía nos agredía por asistir a conciertos de rock

Por Pablo Bello

Como no recordar aquel “Friendship Festival” de 1985, un concierto histórico que se llevó a cabo cerca de Acapulco en donde participó El Tri de Alex Lora, “King Cobra”, “Quiet Riot”, “La Toya Jackson” y otros rockeros, llegamos bien emocionados a Acapulco, el Pino, Juan Carlos y otros amigos.

Pensamos que el concierto iba a ser en el mero puerto de Acapulco, pero nos mandaron como a 10 kilometros de distancia del puerto hacia el sur, nos dijeron desde el D.F., que según iba a ver agua, baños y creo que hasta comida, desde el puerto viajamos en un autobús guajolotero que nos dejó a kilómetros de distancia de la playa donde era el concierto.

Caminamos como nómadas por la carretera, y gracias a un acapulqueño que cortaba cocos en su propiedad no sucumbimos al calorón de Acapulco, por fin llegamos con rumores de que nuestros boletos no servian y en la entrada nos revisaron como si fueramos a entrar a una prisión.

El sol ardiente y no había agua o baños, había una excavadora gigante, pero creo que no sabían cómo usarla o simplemente no la usaron porque el agua nunca brotó del hoyo que hicieron en la playa, el ambiente era hostil y por fin empezo a tocar el Tri de Alex Lora.

Ya en la noche salió a tocar el “Quiet Riot” y “King Cobra”, horas antes los integrantes del King Cobra andaban instalando los cables de su sonido, porque el sonido del Tri sonó bien chafón.

“Todos con la mano izquierda haciendo la senal de la cobra,” decía el cantante del King Cobra. Chévere! y después el Quiet Riot que sí prendió a la multitud.

Después salió la Toya Jackson a cantar con pista y ya para entonces los ánimos ya estaban bien caldeados, los acapulqueños no nos querían ni tantito, de “Panchitos” no nos bajaban, además de que querían pelear con los chilangos.

No me acuerdo quien estaba tocando, pero de pronto aparecieron policías en caballos, habia gente acostada en la arena y con el corredero a muchos les pasaron encima, pero no contaban con la astucia de los chilangos que agarraron las ramas de palma tiradas en la arena y con esos enfrentaron a los policías gandallas a caballo, creo que no se esperaban que los chilangos supieran defenderse tan bien.

Uno de los organizadores del concierto salió al escenario y les gritó a los policias que dejaran de agredir a los chavos con los caballos, y por milagro le hicieron caso, y dejaron de agredirnos en los caballos, pero ese fue el final del festival, sin la menor provocación, los policías salieron a agredirnos en caballo, parece que no les gustó que estuvieramos divirtiéndonos.

Unos minutos después vino el ejercito, o ya estaba ahí la soldadezca, que de manera muy “amable” nos invitó a que nos retiraramos a las cuatro de la mañana de un lugar que ni conociamos.

Esa es la historia del rock mexicano, palizas, abusos y otros agandalles de parte de la policía y el gobierno contra los jóvenes, que en su mayoría todo lo que querian era divertirse.

Y a esa hora tuvimos que caminar hasta la carretera para ver si algun camion nos recogia, caminamos por horas por la carretera con la confianzaque da la juventud y como a las seis de la manana uno de los camiones os recogio y nos llevo hasta el puerto de Acapulco donde nos quedamos en la cas del papa del Pino.

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