Por Pablo Bello
Grand Rapids, MI (tiempolatin.com).- El viernes pasado en Tlahuelilpan, Hidalgo, México 86 personas murieron cuando una toma clandestina se incendió y calcinó a decenas de personas.
Las redes sociales se inundaron de comentarios que critican al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, el punto es que Obrador nunca los mandó a recoger la gasolina de la toma clandestina.
El segundo punto es la irresponsabilidad de las personas que fueron a recoger gasolina, a quienes no les importó su seguridad con tal de ganarse unos pesos, sin embargo por ahí ya se ventila la idea de que el crimen organizado anima y promueve y hasta coerciona a los pobladores de las comunidades para robar el combustible.
Algunos videos tomados horas antes muestran la agresividad de algunos pobladores en contra de los soldados mexicanos, casi se pelean con los soldados por que les dicen que no roben el combustible, en otro les advierten que es peligroso robar la gasolina por los gases que despide.
Sin embargo ya se ventila la obvia participación del crimen organizado, que obliga a algunas comunidades a participar en el robo de combustible, y también como lo menciona Obrador en una de sus recientes conferencias de prensa, la pobreza en que viven millones de mexicanos, más de 50 millones viviendo en la pobreza extrema.
Mis condolencias para las víctimas del incendio, sin embargo alguien le tiene que decir a la gente que corren el riesgo de morir calcinados, cuando una toma se incendia el calor es insoportable y no permite a auxiliar a las personas que están cerca o que se están quemando, como lo revelan los testimonios de algunas de las víctimas.
Todo el apoyo al presidente Obrador y a su lucha contra la corrupción.